13/05/2013

pan-mantequilla

Buenas y malas combinaciones alimenticias

Existen combinaciones adecuadas y beneficiosas para nuestro organismo que contribuyen a nuestro bienestar y otras que son nocivas y que deberíamos evitar.

Buenas combinaciones alimenticias:

  • Proteinas y grasas

    Las grasas retardan la función del estómago, de forma que las proteínas que las acompañan disponen de mayor tiempo para ser digeridas.

  • Almidones y grasas

    Ej. pan y mantequilla, pan con aguacate, espaguetis y mantequilla, patatas aliñadas con aceite, patatas fritas, puré con mahonesa casera….

  • Grasas y ácidos

    Ej. aguacate con zumo de limón, aliño de aceite con vinagre de vino, pescado graso con zumo de limón, frutos secos y fruta ácida, queso y fruta ácida, queso y tomate. Los ácidos producen un efecto útil en las grasas porque a través de ellos las grasas emulsionan facilitando la digestión.

  • Azucares y ácidos

    Ej. yogur con miel, yogur con fruta dulce, fruta dulce y ácida, salsa agridulce. La fruta representa una combinación natural de ácidos-azúcares.

  • Almidones con almidones

    Ej. diferentes tipos de pan o bollos, diferentes tipos de pasta…. Es una combinación rara, aunque no es problemática.

  • Vegetales

    Combinan con todo, salvo con frutas ricas en azúcares

Malas combinaciones alimenticias:

  • Proteinas y almidones

    Ej. Pan con queso, carne con patatas, pollo con arroz,…

    ¿Qué ocurre cuando tomamos por ejemplo, pan con queso?. Cuando ingerimos estos dos alimentos juntos, reunimos dos nutrientes dominantes: almidones y proteínas. Como ni el pan ni el queso pueden satisfacer al estómago, es muy fácil consumir demasiado de ambos, pero un exceso de ellos en el estómago provoca fermentación a causa del exceso de almidón. La digestión se realiza lentamente y de forma incompleta; parte de las proteínas comienzan a degradarse, mientras que parte de los almidones comienzan a fermentar. Los alimentos pasan a los intestinos, que proporcionan un medio que favorece la fermentación. El resultado es un intestino lleno de gases.

  • Almidones y azúcares

    Ej. pan con mermelada, pan con miel, pan con plátano, pan de pasas, bizcocho relleno de dulce, tartas…. La pastelería es siempre una combinación de azúcares, grasas y almidones. Al combinar azúcares y almidones se yuxtaponen dos nutrientes dominantes que se digieren de dos formas completamente diferentes.

  • Almidones y ácidos

    Ej. pan y tomate, pan y manzana, espaguetis con salsa de tomate, arroz con vegetales en vinagre, patatas y pepinillos agridulces.

    Bebidas ácidas: Cola, refrescos, café, vino, cerveza, zumo de frutas.

    La predigestión del almidón comienza en la boca en presencia de la ptialina, que trabaja en un medio neutral o suavemente ácido. Si ingerimos alimentos con un grado de acidez mayor, la saliva se acidifica demasiado y la ptialina no es efectiva. Si los almidones no han sido predigeridos, la digestión es complicada, produciéndose fermentaciones en el intestino que provocan hinchazón y flatulencia.

  • Proteinas y ácidos

    Ej. pollo con piña, pescado con cebollitas en vinagre, arroz con salsa de curry,…

    Los ácidos inhiben a los ácidos e impiden la secreción del jugo gástrico, impidiendo a su vez que se digieran las proteínas. Los residuos pueden permanecer en el estómago demasiado tiempo y comenzar a degradarse, lo que puede conducir a un mal sabor en la boca.

    Excepciones: los alimentos ricos en proteínas como queso y frutos secos se pueden consumir en combinación con frutas ácidas y vegetales. Los quesos y los frutos secos tienen una alta proporción de grasas, incluso aún mayor que sus proteínas, así que se asemeja más a una combinación de grasas y ácidos (buena combinación).

    Como los alimentos ricos en proteínas contienen grasas, una combinación de proteínas y ácidos es menos perjudicial que una combinación de almidones y ácidos.

  • Grasas y azúcares

    Ej. aguacate con frutas dulces, frutos secos y fruta dulce, queso y mermelada, chocolate, turrón mazapán.

    En general, los alimentos ricos en grasas casi siempre tienen un bajo contenido en azúcares. Inversamente, los ricos en azúcares suelen ser bajos en grasas. La naturaleza nos enseña que los azúcares y las grasas no van combinadas.

    El azúcar es fácil de digerir, pero la presencia de grasas retarda el proceso, ya que inhiben los movimientos de amasado de la pared gástrica. Los azúcares que están completamente rodeados por grasas no pueden entrar en contacto con el jugo gástrico, no se estabilizan y comienzan a fermentar con excesiva rapidez.

  • Proteinas y azúcares

    Ej. carne con salsa dulce, pescado con fruta, un postre dulce después de una comida rica en proteínas.

    Las comidas ricas en proteínas permanecen durante largo tiempo en el estómago y son difíciles de digerir; el azúcar no se digiere bien en un estómago lleno y puede conducir a problemas de fermentación.

  • Grasas y grasas

    La digestión de las grasas es relativamente simple y no debe existir problemas si la Vesícula Biliar y el Hígado funcionan correctamente, pero una cantidad desproporcionada de grasas es causa de problemas digestivos.

La clave está en no obsesionarnos con la alimentación, tener en cuenta unas reglas básicas, y un consumo importante de vegetales en cada comida, que son buena combinación con casi cualquier otro tipo de alimento y ayudan a mejorar la digestión; Así como intentar que las frutas, sobre todo las ricas en azúcares, formen por sí solas una sola comida (ej. tomar en la merienda, como cena o a media mañana).

Carmen Sana

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